La larga sombra del viejo Hemingway

Frank Louderback es un abogado de St. Petersburgo (en USA) que representa a Jerry Bottorf, un asesino a sueldo, acusado de matar a Thomas Lee Sehorne en 2007.

Pero sucede que, además de abogado, Louderback es fan de Ernest Hemingway. Y no solo eso, sino que, encima, su mayor deseo para este verano era el de presentarse al festival anual de imitadores de Hemingway en Key West  (y es la cuarta vez que se presenta ya).

La vista para el juicio contra Bottorf, Christie Sehorne (ahora Christie Bottorf, pues acabó casándose con el asesino de su marido, al que le pagó 60.000 dólares del millón que cobró del seguro de vida) y el hombre acusado del crimen material, Luis López, debía comenzar el pasado 9 de Julio.

Temeroso pues de que se alargara, Louderback, el abogado de Bottorf, le pidió el pasado 22 de junio al juez un viernes libre, precisamente el viernes día 20 de Julio, que es cuando se celebra el concurso, pues dijo que ya tenía los tickets de vuelo, el hotel, y la tarjeta de participación y que venía con él la familia y que iba a ser todo un lío si no iba.

El juez, Steven Merryday, no sin cierta sorna (y quien también parece que es fan de Hemingway), le contestó que “entre un juicio de asesinato por encargo y un concurso anual de imitadores, seguro que Hemingway, un hombre vehemente, admirador de la gracia bajo presión, hubiese elegido atender el juicio”.

El juez Merriday, fan no solo del viejo Hem, sino también de Dorothy Parker, no dudó en citarle un artículo de está de 1929 sobre el viejo Ernest en el que decía  que “[Hemingway] trabaja endiablamente, y sin parar… tiene la más profunda valentía… él nunca se ha desviado por el camino fácil, sino que se la ha jugado yendo por el suyo propio. Hay que tener valor para ello”.

Y una floritura final todavía.

Le dijo Merriday al abogado Louderback que “quizá un abogado que evoca a Hemingway sea capaz de resistirse a un juego relajante en favor de una obligación seria”, para acabar citando la última línea The sun also rises, así:

Isn’t it pretty to think so (¿no es bonito pensar que sí?).

Sin embargo, las cosas se le pusieron de cara a Louderback la semana pasada, ya que su cliente se declaró –de manera imprevista- culpable, y mañana el abogado imitador de Hemingway tendrá vía libre para acudir al concurso junto a su familia.

¿Se imaginan que gana?

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ADDENDA:

El documento original en el que juez Merriday deniega la solicitud de aplazamiento del juicio se puede leer íntegro aquí.

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