Sueños, etc

1.

Escribe Marcel Proust en La parte de Guermantes:

“Con el sueño ocurre como con la percepción del mundo exterior. Basta una modificación en nuestras costumbres para volverlo poético, basta que, al desvertirnos, nos hayamos quedado dormidos sin querer sobre la cama para que cambien sus dimensiones y se sienta su belleza” [1]

*

2.

Cae en mis manos el libro Diario de sueños (FCE, 2011) del poeta mexicano Homero Aridjis.

Es una recolección de sueños en tono poético que, nos dice el autor, surgen de que “el viernes 14 de enero de 2005 mi hija Chloe me sugirió escribir el sueño que había tenido esa mañana” .

Gran parte de los sueños están escritos en París, y fechados mayoritariamente en 2009, pero también algunos lo han sido -fechados- en México, San Francisco, Berlín, Nueva York o Los Ángeles. E incluso los hay escritos en trenes o aviones.

Se diría pues que muchos de ellos surgen de ese sentir la belleza proustiana que proviene de una leve modificación de la costumbre (aquí por causa del movimiento del viaje y, se supone, los despersonalizados hoteles del mundo).

*

3.

En general, los poemas tiene cierto aliento mítico y se presentan más o menos desdibujados, a veces con personajes que no se sabe bien quiénes son o acaso buscan su estructura en asuntos recordados, pero, eso sí, la ambición -bastante razonable- de sus temas tiene que ver con una idea más o menos básica de lo arquetípico (lo natural y esperable, por otra parte). También se muestra preferencia por hacerse eco de un instante, de un chispazo, de una breve iluminación que puede resultar perfectamente reticular, sin más trascendencia  (un color, una imagen única, una mirada, un olor, etc)

Otra cosa que llama la atención es la composición aliterativa, la reduplicación con efecto de bravata final, los paralelismos, las anáforas y un uso ufano de los parónimos.

Y luego hay un número notable de textos que bien podrían ser sueños, sí, pero también no serlo. O sea, que se pueden considerar perfectamente ideas desarrolladas en la vigilia, pero que se presentan en la noche; o ideas imprecisas presentadas en la noche que son desarrolladas conscientemente en la vigilia.

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4.

De entre todos los poemas, a mí el que más me ha llamado la atención y no sabría decir muy bien por qué, supongo que por su urgencia, por su afán meteórico -como de petardo brutal- y por su estructura completa, como de manual de instrucciones o ficha de catálogo (pero también por servir como lema al poeta, al ser puramente denonativo y, de alguna manera, anti-poético), es el que lleva por título “Primer sueño”, poema que -sin embargo- aparece el último en el libro.

Viene el poema escrito en castellano e inglés y, al final, se nos obsequia con una explicación (es de los pocos casos en los que se habla explícitamente del contenido del sueño que provocó el poema, apenas hay un par o tres más en los que se explicita de dónde procede el sueño, o lo soñado o acaso sus razones).

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5.

Dice así:

Contra el hostigamiento político,

contra la violencia criminal,

contra el miedo

he levantado un muro de poesía

Against political harassment,

against criminal violence,

against fear

I built a wall of poetry.

4:11 del sábado 27 de noviembre de 2010

Escrito después de un sueño en el que políticos y criminales se emboscaban y mataban, y yo me protegía de su violencia detrás del muro de poesía que había levantado.

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[1] Marcel Proust. La parte de Guermantes. Traducción de Carlos Manzano. DeBolsillo. Barcelona. 2005. (p. 87)

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