La tartamudez en el arte actual [2]

En un poema titulado Tubinga, Enero y que alude a la muerte de Hölderlin en la torre de Tubinga,  a orillas del río Neckar, muerte que puso fin a su larga locura -durante cuyos momentos finales ya Hölderlin sólo repetía la palabra “Pallaksch (que significa algo así como “sí y no”)-, Paul Celan le cantaba a Hölderlin que:

Viniera,
viniera un hombre,
viniera un hombre al mundo, hoy, llevando
la luminosa barba de los
patriarcas: debería,
si de este tiempo
hablase, debería
tan sólo balbucir y balbucir
continua, continuamente.

El poema estaba incluido en el libro “De la rosa de nadie”, publicado en español en 1961 bajo traducción de José Angel Valente –aquí– y se refería Celan a la imposibilidad de que el lenguaje diera cuenta de una realidad que superaba la consciencia razonable del hombre cuyo lenguaje se le había vuelto torpe.

Pero hay casos en los que el tartamudeo no es una metáfora de nada, sino pura literalidad. Un caso de literalidad extrema del tartamudeo en el arte actual es el de Jordan Scott, poeta canadiense que vive en Mount Pleasant, Vancouver y que es, sí, tartamudo.
Jordan Scott tiene sólo dos libros de poesía publicados: Silt (New Star Books, 2005) y blert (Coach house Books, 2008).

Al respecto de cómo funciona su relación con el mundo (a través del lenguaje) él lo expresa del siguiente modo:

“It´s part of my existence / to be the parasite of metaphors

So usually, I am carried away / by the first simile that comes along

having been carried away / I have to find my difficult way back and slowly return

to the fact of my mouth”.

En los siguientes vídeos pueden verlo recitando estos versos citados (que pertenecen a su primer libro), así como su explicación del proyecto en el que estaba trabajando en aquel momento (2007), su siguiente libro blert:

Jordan Scott dice que siente que todo su aprendizaje como tartamudo ha sido una preparación para poder convertirse en poeta.

Esto, según el también poeta Carlos Soto Román, le habría permitido “descubrir otro idioma”, y así Scott “escribe intencionalmente de la manera más compleja posible con el fin de exacerbar su tartamudez”.

blert, para Carlos Soto Román, significaría una “exploración hacia el interior de la boca del tartamudo, una caminata a través de regiones labiales, un retroceso a través de estalagmitas hechas de molares y caninos, un navegar léxico al interior de la poética cavernosa de lo que significa realmente tartamudear” [1].

Veamos un par de ejemplos del poemario blert:

Carlos Soto Román se pregunta si no se tratará de un caso genuino de poesía intraducible.

La verdad es que hay algo rítmico y puramente fónico que no es que sea intraducible, es que, quizá, más bien, no necesita ser traducido. Y es que se destaca en esos versos una suerte de mantra que es puramente hipnótico y, además, no es forzado ni impostura, como sucede con gran parte de la poesía actual de supuesta vanguardia.

Véanlo recitar y decidan Vds mismos:

 

+ info: aquí; aquí el blog de bert; y aquí una reseña de blert hecha por Stephen Burt para The believer.

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[1] Carlos Soto Román. La poética del tartamudeo. Revista Grifo. nº 21. Santiago de Chile. Universidad Diego Portales. 2011 (pp. 33-35)

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FURTHER READING:

 

La tartamudez en el arte actual [I] – (14-Octubre-2011)

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