Cartografía sentimental (LXXXI) – La ciudad (in)habitable

<<<5 cosas>>>

por las que ha merecido la pena seguir vivo en el día de hoy:

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1.

La serie Innaperçu de la artista quebecquiana Chloé Desjardins y que, para mí, representa la dicotomía que parece ir adueñandose de la ciudad de Barcelona (aunque no más que de cualquier otra ciudad española) y que, me parece, necesita de una rápida (re)conceptualización: una suerte de hostilidad amable, una hospitalidad con condiciones.

Una ciudad -todas las ciudades españolas, en general- que, como la rosa, ofrece ahora siempre al visitante su lado más amable, fresco y pizpireto, pero que, a la que tratas de hacerte un hueco en el jardín y plantar tu propio menudo arbolito, por la promiscuidad del roce de los pinchos de la rosa y el espacio exiguo, te acaba pinchando.

Y sangras.

Chloé Desjardins "Innaperçu" (2008)

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2.

Un estudio conducido por Jens Pruessner, investigador del Douglas Mental Health University Institute, ha mostrado por vez primera cómo las 2 regiones diferenciales del cerebro que regulan la emoción y el estrés se ven afectadas por la vida en la ciudad.

El riesgo de sufrir esquizofrenia casi se dobla en el caso de individuos nacidos y criados en ciudades.

El estudio, publicado en la revista Sciencie, demuestra que la vida en la ciudad se asocia con un nivel de respuesta al estrés mayor en la amígdala, un área del cerebro relacionada con la regulación emocional y el humor. Lo que contrasta con el hecho de que la crianza de individuos en la ciudad se asocia con actividad en el cortex cingular, una región asociada a la afectividad negativa y al estrés.

Dice Jens Pruessner que “los resultados sugieren que diferentes zonas del cerebro son sensibles a la experiencia de la vida en la ciudad a lo largo del período de vida de un individuo”. A lo que añade que: “próximos estudios deberán clarificar el vínculo entre psicopatología y tales afecciones en individuos con desórdenes mentales”.

Según el investigador del centro canadiense “los resultados contribuyen a nuestro entendimiento del riesgo del entorno urbano para los desórdenes mentales y la salud en general. En ese sentido, apuntan hacia un nuevo acercamiento sobre las interacciones entre ciencias sociales, neurociencia y políticas públicas para responder al importantísimo desafío a la salud que impone la urbanización” [1].

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3.

El poema, que lleva por título “Global Village”, está incluido en el libro Book of revelations de Andy Moorad, publicado por Artistically declined press (2011).

Se puede leer íntegro aquí.

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4.

Lucius Burckhardt (Davos 1925 – Bassel 2003) es un sociólogo suizo y el fundador de la Spaziergangswissenschaft o strollology (“la ciencia del paseo”), teoría que entiende el paseo urbano como instrumento válido para la investigación del entorno y el desarrollo de conocimientos útiles sobre éste.

La idea es la de exponer a la luz las partes inadvertidas del entorno que nos es más inmediato y, al mismo tiempo, que ésto sirva como crítica a los procesos convencionales de percepción, que suelen excluir la inclusión de nuevas perspectivas sobre lo percibido de manera habitual, ergo, de manera automática y mecánica.

El paseólogo (el neologismo es mío, sorry) trata de descifrar la ciudad “desde abajo”, a través de la experiencia física que sucede al moverse a pie por la ciudad.

Y es que, como dicen Irene Grillo y Maren Brauner, “pasear, siendo la más simple y elemental forma de movimiento humano […] permite [no como el coche, el tren, el avión o el barco] un tipo de libertad que está perdiendo valor” [2]. Y ello porque, obviamente, en una época de conexiones rápidas y de movilidad ultraligera (la dromótica de Virilo), el paseo no puede competir como modo de transporte.

La clave está en la (re)conceptualización del paseo, no ya considerado como modo de transporte sino como alternativa al paradigma de la idea moderna de la libertad (asociada a la velocidad y que es más cuantitativa que cualitativa).

Así, perdida su función central y arcana (la de ir de un sitio a otro), el paseo se (re)constituye como una alternativa a la dromótica y, con ello, se convierte en objeto de crítica radical contra el capitalismo tardío, siendo que sus constituyentes fundamentales son la falta de propósito y su erraticidad (cuidado, que no nos referimos a la noción de la filosofía espirita de Kardec); ambos, pues, puntales inquebrantables de lo arbitrario.

El paseólogo,así, es aquel que se dedica, en palabras de Harald Neumenyer a “ir yendo al azar” [3], sin tener en cuenta un punto de llegada previamente marcado; entonces el pasear se constituye en una marcha, o estado situacional que dispone  libremente de su tiempo.

Una afrenta a lo establecido, vaya.

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5.

Alex Nortub, desde Noviembre de 2010, aparte de su blog Hotel junto a la víaaquí-,  se dedica también a la creación de lo que él llama Frasecollagesaquí-, igualmente conocidos como anti-haikus.

La idea, como su propio nombre indica, es la de combinar imágenes con texto, digámoslo así: de una manera problemática.

Por ello, algunos de los frasecollages son hilarantes, otros incomprensibles, pero, en su mayoría: sorprendentes.

Para el tema que nos ocupa y que es la (in)habitabilidad de la ciudad, el siguiente frasecollage me parece oportunísimo:

 

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[1] ScienceDaily. Retrieved July 1, 2011, from http://www.sciencedaily.com­ /releases/2011/06/110622135216.htm

[2] Irene Grillo y Maren Brauner. Walking as a form or critical curating. OnCurating.org #8/11.

[3] Harald Neumeyer, “Der Flanneur”. Konzeptionen der Moderne, Würzburg, 1999. [p.11].

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BOLA EXTRA:

En nuestro afán por (re)conquistar los espacios simbólicos de la ciudad (los cotidianos, pues) esta semana Ángela y yo nos dimos al ejercicio del strolling.

El resultado, a mi parecer, es bastante sorprente.

Sólo les incluyo dos instantáneas de lo visto y que, en mi opinión, evidencian lo hablado hasta aquí, de cómo las características individuales de los ciudadanos de Barcelona se han (re)colocado en las plantas urbanas y amenazan si no conquistar la ciudad, sí, al menos, formar parte de un sub-universo adentro del espacio psicofísico de la urbe.

Vean y juzguen Vds. mismos:

 

a)  La planta difamatoria:


[Visto en la Calle Viladomat a la altura de la Calle Manso]

 

b) La planta voraz:

[Visto en la Calle Bruc a la altura de Còrsega]

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