Poeticidad sin discurso

Dicen unos versos de Lisandro González que:

“Todo sucede / en el pequeño tamaño de las horas […] Umbrales alambran / otras memorias” [1]

La misma idea podría pensarse desde el video arte cuando Daniel Cuberta Teuzón en su pieza Falsificador de paisajes, que forma parte de su serie Ensayo sobre la mirada (#3), dice:

“Yo sé que este hombre [El Falsificador de Paisajes] no miente, sino que juega al ping-pong con frases sin sentido”

Y otra vez de vuelta a la poesía, al decir de Cirlot que:

“es material poético todo cuanto se halla en relación con el hombre” [2]

El hombre, pues, y la pequeña miseria de las horas, los minutos, en los que las memorias efímeras se “alambran” en un escalofrío que, irónicamente, es de siglos.

Porque todo lo menudo,

lo natural (lo que es básico) ya estaba antes, muchísimo antes.

Así, nos encontramos con una “zona temblorosa en la que las palabras se esfuerzan no ya por llenarse de sentido, sino por serlo ellas mismas” [3]

En esta línea debemos entender una serie de producciones artísticas actuales que, ahogadas por la intrascendencia museística y la miscelánea estilística y el patchwork de ideologías instrumentales, se asfixian.

De ahí que hayan tratado de buscar alternativas de anclaje en lo real, quizá porque, como dice Martin Seel “un concepto apropiado de la imagen depende de una comprensión de la realidad externa a la imagen” [4];

hablamos aquí pues de las “imágenes materiales” del sentimiento.

Esas imágenes del arte que han sido concebidas como imágenes únicas porque se ven de manera artística, pero que podrían ser al mismo tiempo producto del devenir natural de la naturaleza, sólo que, al interceder el artista en ese proceso natural o modificarlo, las convierte en imágenes del arte y no en mero paisaje.

En este tipo de obras habría una negación por reducir las imágenes a conceptos y así las imágenes trabajarán con los sentimientos, rehuyendo el contenido lingüístico, evocando una suerte de “sensibilidad que entiende”  [5], en palabras de José Luís Molinuevo.

Lo decisivo en ellas es el fenómeno de su presentación, y que pone de relieve lo que Gottfried Boehm llama “diferencia icónica” y que se verá (re)presentado en la constelación que configuran sus colores y sus formas, que llaman la atención sobre sí mismas, puesto que aquí “la imagen artística intensifica su atopresentación” [6].

Una de las obras recientes en las que se pueden rastrear esto es en las instalaciones y esculturas del artista inglés Roger Hiorns, como por ejemplo la que realizó entre Julio-Diciembre de 2008 durante su estancia de trabajo en el Atelier Calder:

En este tipo de obras se trabaja lo que podríamos denominar la poeticidad de la imaginación, su carácter plástico que atiende a la riqueza de sus formas y a los colores, pero que huye de los contenidos de la fantasía que se habrían de anclar necesariamente en lo figurativo, en lo narrativo o en lo racional.

Podríamos decir que Roger Hiorns bucea en los misterios de los objetos funcionales, en la mecanicidad autónoma de los objetos que se relacionan entre sí de una manera particular y ahí hallan la fuerza para su poeticidad, poeticidad que se presentaría inexcusablemente sin la necesidad del discurso.

En palabras del propio Hiorns:

“The work is successful when it becomes independent and needs nothing other than itself. It exists by virtue of its own language.”

– – – – – – – –  – – – – –

[1] Lisandro González, “De refilón”, incluido en el libro Esta música abanica cualquier corazón. Ferbero (fanzine). nº 7. Badalona. Junio de 2009. [pág 17]

[2] & [3] Juan Eduardo Cirlot. “La vivencia lírica”, en Confidencias literarias, Madrid, Huerga & Fierro, 1996, [págs 26 & 27]

[4] & [6] Martin Seel. Estética del aparecer. Katz editores. Madrid/Buenos Aires. Enero de 2011.  [pág 241 & 259]

[5] José Luís Molinuevo. Retorno a la imagen (Estética del cine en la modernidad melancólica). Archipiélagos. Salamanca. Junio de 2010. [pág 25]

Anuncios

Comentarios desactivados en Poeticidad sin discurso

Archivado bajo El arte del siglo XXi

Los comentarios están cerrados.