Escritores mediáticos o la Generación PowerPoint

1.

Leo que en una entrevista dice Ricardo Menéndez Salmon que

“Pienso que la literatura deber seguir aspirando a cierto capital de belleza. Hay que escribir libros bellos, hermosamente escritos. El instrumento del escritor es el lenguaje y el nuestro es un idioma muy rico, bello y plástico que debemos saber utilizar” [1]

Y eso es lo que yo pienso, también.

Es decir, lo que a mí me gustaría encontrar cada vez que me enfrento a un libro sería justamente eso: belleza, un lenguaje bello, un castellano rico, productivo y multiforme.

Pero, por desgracia, entre los miles de títulos que se publican cada año en España hay muy pocos libros así. Poquísimos.

¿de quién es la culpa?

2.

Pensemos en la siguiente frase:

“Interesa más la exhibición que la demostración y [se] busca hipnotizar al público y limitar su capacidad de razonamiento” [2].

Esta es la sensación que a mí se me queda después de leer la mayor parte de los libros que leo de escritores más o menos nuevos que publican en castellano actualmente.

La sensación de que el escritor está tratándome de idiota.

¿de quién es la culpa?

3.

En su poema Retrato del listo, dice Juan Carlos Mestre:

“Mientras uno hace un esfuerzo para explicarse

Él [el listo] ya ha hecho el gesto de que no te está comprendiendo

A lo mejor es verdad y el listo no entiende tanto como parece [3]

Y es que resulta casi intolerable los notorios aspavientos que se gastan un buen número de estos escritores últimos en castellanos (¡encima!) cada vez que alguien les hace un reproche con un mínimo de coherencia a sus obras.

¿de quién es la culpa?

4.

En su poema Lo que la tarde junta, el poeta Antonio Cabrera, lo resume con suma brillantez, al decir que:

“Al descender, el sol enciende en la ladera

una llama creíble, el ligero amarillo

de los segundos planos,

esos que no se miran

y después, descubiertos, se comprenden” [4]

Y es que detrás de toda la pantalla que crea la industria editorial, con sus vistosos escritores PowerPoint, o sea, escritores que se exhiben más que argumentan, escritores magos que crean la ilusión de que sus libros encierran literatura cuando en ellos no hay más que breves diapositivas sintéticas de una historia  (y eso con suerte), cuando cae la cortina que tan hábilmente crea la industria editorial, y ese gran circo del sol cegador y opaco se va apagando lentamente, en las laderas, se enciende esa pequeñísima “llama creíble” que es la literatura.

¿quién tiene la culpa?

¿quién tiene la culpa de que no quede espacio para esa “llama creíble”?

Fogwill lo dice alto y claro, para que no les quede ninguna duda: –aquí-.

– – – –  – – – – –

[1] Ricardo Menéndez Salmón en entrevista con Fietta Jarque. Se nota que hay mucha obra apresurada. El País. 20-10-2010.

[2] Tomàs Delclós. ¿PowerPoint nos hace estúpidos? El País. 20-10-2010.

[3] Juan Carlos Mestre, “Retrato del listo” de La casa roja. Premio Nacional de Poesía 2009. Ed. Calambur. Madrid. 2ª reimpresión, octubre de 2009. [pág 97]

[4] Antonio Cabrera. “Lo que la tarde junta”, de Piedras al agua. Ed. Tusquets.Barcelona. 1ª edición, septiembre de 2010. [pág 97]

Anuncios

Comentarios desactivados en Escritores mediáticos o la Generación PowerPoint

Archivado bajo La culpa es de los editores

Los comentarios están cerrados.