Inquiring myself

1.

¿Rastrear la tristeza, dices?

-Bah, consignarla;

¿o es que no te vale sólo eso?

-¡Causas!

Qué causas?

Cómo se hace el análisis de eso;

soy muy malo con los cuadros de Excel…

****

Bueno, pues pongamos que es viernes de madrugada,

-sí, vale,

y leo una novela triste… Wuthering Heights, de Emily Brontë;

-ah, sí

en lugar de… estar emborrachándome,

follando

(ja, ya lo hice antes, ya);

escribiendo;

-Ehm, sí, pero, entonces… ¿y esto que haces ahora qué es?;

Nah, nah, una purga.

2.

Recojo un libro cualquiera de la estantería.

El que me cae más a mano.

-Vale

Leo:

“El crítico Francis Wyndham afirmó que Jean Rhys no pudo ser apreciada en su tiempo, ya que sus novelas se adelantaban a su época, tanto en espíritu como en estilo [1]

Rhys tuvo un affair con Ford Madox Fox, ya saben, el de “The good soldier”, el del grupo de Bloomsbury, etc

-Uuhm…

Fue su consejero editorial, también. Ford Madox Fox. De Jean Rhys, cuando a ésta nadie le hacía ni caso.

-Lo sé

Y, al mismo tiempo, Ford, tan pronto le hacía de consejero espiritual y compañero carnal, que convivía  con la pintora australiana Stella Bowen, la cual -¡eureka!- consintió el affair.

-What a mess!

Feucha era, además, Stella Bowen. Feucha convencida, ¿sabes?

-Pero eso no era culpa suya. ¿O sí?

A mi me parece que sí era culpa suya. El no ser sexy, digo. Si Sartre lo consiguió…. por favor!

Algunos de sus cuadros no están mal.

Éste, por ejemplo:

Stella Bowen. La terrasse (1931)

Stella Bowen. La terrasse (1931)

-Ejem… pachim pachim

Ya sé, le falla la hondura, al igual que a su rostro, su rostro horrendo. A Stella y a su cuadro La Terrasse.

-Parece una colérica ama de llaves desesperada, pronta al llanto, tal vez.

Bueno, miren aquí.

-Ya veo, ya…

Rectifico: no le falla la hondura, le sobra tristeza.

-Igual que a mí.

Yo también tengo toneladas de tristeza, a pesar de mi rostro jovial.

-Lo sé

3.


Así que agitemos mejor la mente y el espíritu,

-eah!

o lo que sea que tengamos que agitar

-sí,sí, eso otro…eso, ya sabes.

Volvámonos radiantes y fecundos:

sylvie-vartan2

Sylvie Vartan haciendo posturitas

-Bueno…

Ya son las cinco y diecisiete am de otra madrugada triste más.

-Al carajo.

Eso, al carajo. Estoy de acuerdo.

-Al carajo

Que sí, coño, que ya te he oído…

-Al carajo

Bien está. ¿Una cerveza?

[1] Cartografias del Yo. J. Salmerón & A. Zamorano. Editorial Complutense. Madrid. 2006.

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