True love will find you in the end

No estoy solo / sólo estoy hablando con mi planta

Ectoplasma

1.

Me paso la tarde leyendo a Epicteto, que es como Sócrates.

Bueno, como Sócrates en lo de no dejar obra escrita (la recopiló uno de sus discípulos, Flavio Arriano), porque en lo otro, no, y eso que incluso le puso como ejemplo, a Sócrates; pero seamos claros, en lo otro, o sea en la filosofía, pues Epicteto habla más bien de temperanza y sosiego, calma y yendo a la contra de la realidad; una suerte de neoplatónico no registrado en los anaqueles, vamos.

Albedrío, sí, pero… sólo el albedrío razonable. O sea, que pasando, que no, que mejor Epicuro, que es más de placer y nada de moralina. y que hacer lo que a uno le venga en gana. Y el libre albedrío. O sea, resumiendo, Epicuro, sí; Epicteto, no.

2.

Y así, sopesando el tema de los placeres, me pierdo en unas jarras frescas en el Elisabets (Carrer Elisabets, 2), al final de la tarde, acabadas ya mis disquisiciones, y es que debe hacer -mínimo- dos meses que no voy por ahí. Y hay una nínfula rubita en la mesa de al lado con pendientes de aro enormes que se aburre lo indecible… Y mira, me mira, mira, me mira… joder, y todo en tanto que su novio le besa los pómulos, le acaricia el cabello, los labios… pero no, no, Pepe, no es legal. Y ella mira, me mira, yo la miro, me mira, y… uf! stop, a ella le chispean los ojos, sí, sonríe, sí, y.. no, no pepe, déjalo estar-por-dios! déjalo.

Lo dejo.

Así que, nada, cervezas. Me concentro en mi jarra de cerveza. Noto la mirada de la nínfula., pero no… Cervezas. Cervezas. Cervezas. Se me pasará, pienso.

Y yep! vámonos. Se me pasa, o bueno, la nebulosa del alcohol… tal vez.

Camino risueño por la calle Tallers. Todo bien.

3.

Me han regalado Balmoral -del Loco (que, por cierto, me chivaron donde estaba comiendo hoy, pero estaba él con la familia, y no, ahí no se molesta; la próxima vez, el 11 toca en el Auditori) y Lost & Found -de Daniel Johnston-. Siento intensa afinidad por ambos. Aunque no sé, mientras tengo uno en el reproductor de cd -en el equipo hi-fi- y el otro en el portatil -y suenan ambos al tiempo- no me puedo sustraer a escuchar a Matt Elliott -saltando al mismo tiempo por los altavoces del mac-.

Y la mezcla que se se produce entre los tres me lleva a paraísos insospechados. Mares, riscos, manías persecutorias, bares perdidos, memorias airadas, chicas sin cuerpo ni voz, mean girls, sí, quizá sea este el punto de unión entre los tres… mean girls, yeah!

4.

El problema -handicap- de Johnston es que le falta el gracejo de Jonathan Richmann y la profunda tragedia de Nick Drake, y que está gordo y tiene el pelo demasiado rubio y virando hacia lo cano.

El problema de Johnston es que no da bien en cámara. Y ya

5.

No te da amor, pero te da igual

Lula.

Entonces decido que no quiero dormir en mi casa. O sea, que me planto en casa ajena. Y aquí estoy, cuatro y media am. A poco de acabarme la botella de Smirnoff. Caliente como una turbina. Intenso como un reactor. En un salón que da al lado de un patio enorme. Nadie despierto, o sea, a excepción de mí. Rock and roll rompiendo el silencio de la madrugada desde los altavoces… pero el resto del mundo durmiendo.

Y yo alzo mi copa, brindo.

Vuelvo a Epicteto.

Dice:

“La auténtica felicidad siempre es independiente de las circunstancias externas. Practica la indiferencia para con las circunstancias externas.”

¿Sure?

Pues eso.

There are no comments on this post

Leave a Reply